Después de “El principio del fin”

Era complicado mejorar el arranque de la serie, pero lo consiguieron con la segunda temporada, un verano entero preguntándose medio mundo que había dentro de la escotilla y lo enseñan todo de forma magistral en un arranque que te emociona en cuanto te das cuenta de que no es un flashback setentero, es la respuesta a una pregunta que llevas esperando meses. Lo consiguieron también, en parte, con el arranque de la tercera, dónde una señorita rubia que hacía muffins resultó ser una de Los Otros viviendo en sus geniales bungalows… Imactante... sin dudaY llega la cuarta, pensando que no pueden superar los anteriores arranques, y efectivamente, no lo hacen, ni se acercan…no nos hacen ninguna gran revelación, por lo menos no a ninguna pregunta que nos llevará tiempo rondando la cabeza, y eso que hemos tenido ocho meses, pero cuando un final es efectista y revelador no puede dejar planteadas grandes preguntas que se resuelvan en un momento. No voy a destrozar el episodio, que en general es bueno, pero después de tanto tiempo uno espera más del primer episodio de la temporada, sobre todo de esos primeros momentos en los que uno no hace más que estar receptivo después de tanto tiempo, y se encuentra con un arranque de un episodio normal y corriente…