Los Oscars no saben montar(selo)

Cada vez paso más de los Oscars (de los Goya ni hablemos). No se si siempre han sido así o es que uno se va haciendo viejo y va viendo su deprimente realidad. Con el paso de los años muchos vemos como peliculones, actorazos y compositores de esos que te agarran el corazón en el puño y hacen con él lo que quieren, han sido ignorados por las máquinas de vending de la Academia de Hollywood. Muy grande fue mi cabreo, e incomprensión, cuando El Retorno del Rey se llevó 11 Oscars, muchos de ellos técnicos, y en los mismos apartados no se las llevó en años anteriores siendo muy superiores en los mismos al resto. O cuando les da, casualmente por darselo el mismo año a Halle Berry y Denzel Washington, y el que diga que es casualidad no se lo cree ni él. Aunque el colmo fue comprobar que Don Ennio Morricone, el mejor compositor de bandas sonoras de la historia del séptimo arte, solo tiene uno y fue en plan homenaje, lamentable, asqueroso, patético, el ejemplo más claro de la inutilidad de este premio. Aunque lo que me ocupa ahora es algo que he observado últimamente, en Hollywood no tienen ni puta idea de lo que es un buen montaje.

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La dama de plomo

Biopics, uno de los males que invade el cine de nuestros días junto con secuelas, adaptaciones y remakes y que denotan una alarmante falta de ideas en muchos casos. No obstante algunos son interesantes, bien por el personaje histórico que retratan, bien por la interpretación y carecterización que de ellos se hace. Éste es el caso de La Dama de Hierro, película que solo sirve para el lucimiento de Meryl Streep, y el departamente de caracterización, ambos soberbios. Pero la película termina siendo algo a medio gas, puesto que un personaje histórico con tanta miga y tanta reunión ineresante que tuvo que tener acaba siendo reflejado solo su lado “humano” y sobre todo su etapa senil, por lo que fuera de los flashbacks históricos es un coñazo.

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Drive, película redonda

Cuando vi Drive por primera vez no sabía mucho de ella, solo vi un cartel y un amigo mío me había comentado que le parecía muy buena. No me quiso decir mucho sobre la trama, así que iba un poco a ver que pasaba. Es una película complicada de describir sin destriparla, pero baste decir que maneja el ritmo narrativo como pocas he visto últimamente y consigue ir in crescendo según avanza, comenzando con la calma más absoluta hasta llegar a la tensión más absorvente. El guión puede que no sea ninguna obra de arte, siendo muy bueno, pero es la forma en la que está rodada, iluminada y montada la que le dan personalidad a la película, así como el uso de la banda sonora, que es un elemento indispensable y no un mero acompañamiento como en la mayoría de las producciones actuales.

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