Moneyball, marchando una de manager

Cuando supe que una película sobre béisbol estaba nominada a los Oscars me indigné mucho. Un deporte aburrido como él solo y que solo interesa en los EEUU, donde a la final de su liga local la llaman World Series. A pesar de todo me dio por ir a verla, por curiosidad, y me gustó. Me gustó por lo misma razón que me gustó The Damned United (crítica pendiente desde hace dos años), porque el deporte es solo parte de la historia, porque la trama va de quien maneja un equipo, son historias de managers. La gracia de ambas es en como se las pueden apañar equipos sin recursos para tirar hacia adelante, una realidad que a la mayoría de aficionados al deporte les importa un carajo, es muy fácil ser del Madrid o del Barcelona, o en el caso de Moneyball de los Yankees o de los Withe Socks. Moneyball trata sobre como un manager de un equipo pobre se las arregla para que consigan algo importante, pero sin un guión como el que hace Sorkin sería probablemente un coñazo y no la más que aceptable película que les ha quedado.

La gracia de esta película está unicamente en el guión. Es cierto que puede ser muy técnica respecto al deporte que trata, pero es muy extrapolable. Es muy parecida en ese aspecto a La Red Social, aspectos muy técnicos contados de forma interesante que hacen que el público no se aburra. La historia es sencilla, como un ex jugador que acaba de manager va contra el sistema para intentar ganar con un equipo pobre. Creo que eso es lo que me convence de esta película en el fondo, igual que pasa con Rocky o con The Damned United o The Karate Kid, es la historia del “underdog”, el que nadie da un duro por él, pero que la final consigue un cambio o gana el respeto. Con el tema de como llevar un equipo, aunque sea de bésbol, todos aquellos que son seguidores de algún club deportivo, sea el que sea, que no vive en la opulencia infame que lo hacen aquellos que más seguidores tienen, saben lo que cuesta llegar a conseguir un logro, por insignificante que a la masa le parezca, y en el fondo Moneyball trata sobre eso.

 

El reparto es correcto. Brad Pitt, quien no se parece en nada al personaje real de Billy Beane, lo hace bien, aunque no es el papel de su vida. Philip Seymour Hoffman está bastante bien y Jonnah Hill cumple en una película seria, saliéndose bastante del perfil que tenía, por ejemplo, en Super Salidos.

 

En definitiva, Moneyball es una película muy correcta, pese al tema del béisbol (deporte que personalmente detesto). Aunque es una adaptación está muy bien llevada al cine. Moneyball es un ejemplo de película sostenida por un guión y que la realización no estropea. No creo que los guiones sean objetos inamovibles, pero si los guiones se hacen pensando en cine, como hace Sorkin, ayuda mucho a la digestión de la obra.

4 pensamientos sobre “Moneyball, marchando una de manager”

  1. A mi la película me llamó la atención en cuanto a dos aspectos.

    El primero es como cuando Billy Beane (Brad Pitt) se da cuenta de que no puede competir con los equipos mas poderosos usando los mismos criterios para fichar y busca algo nuevo y como “los que han vivido de ese negocio tal y como está” rechazan sus métodos porque no son “los de siempre”, a mi me recordó totalmente a la situación de la industria audiovisual actual, incapaces de adaptarse a un mundo que ha cambiado porque las nuevas plataformas de distribución no son “las de siempre”

    Por otro lado, la reflexión sobre lo que es el éxito o la apreciación de lo que es éxito o es fracaso. Tras batir un récord histórico de 20 victorias consecutivas que convierte al equipo en objeto de atención de todo el país, palma en la primera ronda de play off y adiós muy buenas. De héroe a villano.

    Mi resumen corto, es que es fundamentalmente una película sobre la heterodoxia ambientada en el béisbol.

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