Capitán Trueno, la truñez llevada al extremo

Photobucket

He vivido mucho tiempo convencido de que no existía peor adaptación posible que la de Dragon Ball. He visto mucha mierda, y cuando digo mucha mierda no digo películas malas sino cosas que atentan contra la salud mental del público, pero pese a todo ninguna me había hecho dudar si podía haber algo tan pérfido como la violación de la obra de Toriyama. Al final, después de mucho buscar encontré algo que se le acercaba, pero que quizá, porque desconozco la obra en profundidad, no llega a superarla, pero sí a disputarle el puesto, y esa bazofia no es ni más, ni menos, que una película española. Sí amigos, no todo iban a ser cosas molonas como Mientras Duermes, Buried o Blackthorn, en España se siguen haciendo zurullos como puños, como el que nos ocupa, Capitán Trueno y el Santo Grial. Quiero dejar claro que no he leído nada de este clásico del cómic español, así que juzgaré a la cinta únicamente como productor cinematográfico y no como una adaptación a la gran pantalla, por lo que quizá alguno piense que me falta ser más duro y hacer más sangre de semejante montón de excremento.

Empecemos por algo tan básico como la puesta en escena. Antes de meterme en un búnker a ver ésto para que nadie se contaminara, un amigo mío la puso un momento en su casa, y su mujer dijo literalmente “que mala la dramatización del documental de Historia ese que habéis puesto”, creo que no haría falta decir mucho más, cuando alguien que pasa ve claramente que parece uno de esos teatrillos tan típicos de los documentales históricos del Discovery Channel. Pero vamos, que esto es todavía peor. El vestuario es ridículo, intenta ser realista pero siguiendo los patrones del cómic, lo cual queda como el culo en pantalla. Si los vas a hacer realistas rediseña como hizo Singer en X-Men y si los vas a hacer fieles al cómic exagera, pero no hagas un quiero y no puedo que da vergüenza ajena. Las armas son de plasticazo, pero de plástico carnavalero, sobre todo en el caso de la porra de Goliath. En serio, no recuerdo ningún arma tan ridícula en el cine como un palo con forma de basto de baraja Fournier, es que se nota que la han comprado en un puesto del Carnaval de Cádiz, se nota que está rellena de aire a lo lejos. Lamentable no, lo siguiente. Por supuesto a todo este desastre escénico también contribuye uno maquillaje desastroso y peinados que incluyen dosis inhumanas de Farmatint que hacen que Crispín parezca un poligonero chungo.

De las interpretaciones solo se puede decir una cosa, la obra de fin de curso de teatro de un curso de 5º de EGB está menos sobreactuada. Sergio Peris-Mencheta es un pésimo Capitán Trueno, al que le han dado ese papel única y exclusivamente por la cara de bodoque que tiene. Natasha Yarovenko también está bastante mal, para empezar tiene un acentazo soviético que intentan pasar por vikingo (¿hola? ¿coherencia aunque sea un mínimo?). Si alguno piensa “por lo menos está buena” que se vea Habitación en Roma que por lo menos enseña carne. Manuel Martínez, un tío que ha salido más en el As que en el Fotogramas, puesto que es lanzador de discos, es el peor Goliath imaginable, es tan malo que te hace añorar a Budd Spencer y su gran arte a la hora de repartir tollinas, pero al fin y al cabo no es culpa suya, no es actor, es atleta. Pero el peor de los peores es, sin lugar a dudas Gary Piquer, que interpreta al malo de la película, y que se cree el Son Goku del histrionismo y lo lleva a niveles nunca antes vistos por el ser humano.

La dirección y el guión son un desastre también. Por un lado vista la cinta, la podría haber dirigido un chimpancé del Zoo y el resultado no habría variado lo más mínimo, y en caso de hacerlo lo haría para mejor. El ritmo narrativo es nulo, los planos son aleatorios, los actores están dirigidos con desatino… pero sobre todo es que el guión no hay por donde cogerlo. Partamos de la base de que es una adaptación y tal, no es tan difícil mantener una idea interesante y a partir de ella contar algo, Capitán Trueno es puro y duro vacío. Nada. Rien. Nothing. Y lo peor es que los personajes no pueden ser más planos.

En definitiva, Capitán Trueno es una de las peores películas de este siglo, diría que la peor española, pero es que Didi Hollywood puso el listón muy alto. Es un despropósito constante y un ridículo perpetuo por no saber como enfocar un producto. Se toma demasiado en serio a sí misma cuando con la producción que cuenta lo mejor que podía haber hecho es tomarselo a coña y de una manera distendida para que por lo menos les quedase algo gracioso y no el muermo este. Lo peor de todo es que aquellas personas que se acerquen a estos personajes clásicos del tebeo a través de la película saldrán corriendo hacia otra parte, porque me niego a creer que los cómics sean tan vomitivos e insoportables como este cagarro mal llamado película.

Un pensamiento sobre “Capitán Trueno, la truñez llevada al extremo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *