Looper

Las películas de ciencia ficción están muy vistas. Las películas de viajes en el tiempo están muy vistas. Son frases a las que con frecuencia acude la gente para expresar su hastío respecto a un género cinematográfico. Sin embargo hay películas de ciencia ficción y viajes en el tiempo que no necesitan de un gran presupuesto, ni de grandes efectos, para conseguir aplicar los registros de dicho género, y mediante un guión coherente realizar algo interesante. Uno de estos casos es el de Looper, película dirigida por Rian Johnson, y que consigue varios objetivos difíciles. En primer lugar contar una historia de viajes en el tiempo de forma comprensible y clara, sin liar al espectador pero sin caer en el simplismo, a la vez que consigue que los elementos de Sci-Fi estén al servicio de la historia y no al revés.

Looper trata sobre como en un futuro se han descubierto los viajes en el tiempo y se utilizan ilegalmente para que unos matones en el presente de la película se deshagan de los cuerpos. El problema viene cuando estos matones se tienen que deshacer de ellos mismos. Con esta premisa vemos como el personaje de Joseph Gordon-Levitt (Origen, TDKR) se encuentra con su yo del futuro. Todo esto sirve, además de para contarnos la visión de los viajes temporales que tiene el autor, para plantear un interesante conflicto que cabalga a ratos entre el cine negro y el western, donde hay cazarrecompensas, paisajes agrarios y muchas escopetas y pistolas. Lo realmente interesante a nivel argumental de Looper es la idea de que lo que hacemos se puede cambiar y alterar así el futuro, no es algo inamovible, y que la idea de ver en lo que único puede convertirse te hace querer cambiarlo.

 

El reparto está bastante bien. El ya citado Joseph Gordon-Levitt realiza un papel muy convincente, en la línea de todo lo que viene realizando últimamente. Encontramos también a Bruce Willis, quien demuestra que pese a que es le notan los años no tiene intención de renunciar al registro que le encumbró. Destaca también Emily Blunt, quien demuestra con un lenguaje corporal muy bien dirigido que un pequeño gesto bien realizado puede resultar sumamente erótico.

 

Uno de los aspectos más llamativos de la película, y que merece mención aparte, es de la caracterización del protagonista. Cuando dos actores tienen que hacer el mismo personaje, uno de joven y otro de mayor, se puede recurrir a varias técnicas. En algunos casos se abusa del maquillaje y del CGI cutrón, como pasó con Brad Pitt en aquel coñazo llamado Benjamin Button. En otros, como Men In Black 3 se realiza una buena elección de casting y uno de los actores realiza un gran trabajo expresivo, como hace Josh Brolin para parecerse a Tommy Lee Jones. En el caso de Looper han elegido a dos actores que no se parecen en nada entre sí, como son Willis y Gordon-Levitt. Es sobre el segundo sobre quien el equipo de la película realiza un brutal trabajo de caracterización y maquillaje, hasta el punto que te crees que es una posible versión joven de Willis. Es posible que alguno se distraiga un poco, porque estamos acostumbrados a ver la cara del actor en su estado normal, y si el papel lo hubiera hecho alguien menos conocido no llamaría la atención.

 

En definitiva, Looper es una buena película que demuestra que no hace falta tener un nivel de presupuesto como el que pueda tener George Lucas para contar una historia de ciencia ficción, siempre y cuando el guión sea sólido. Es una película clara, entendible y llena de detalles que invitan a la revisión, como el hecho de que unos personajes uniformados del futuro vistan igual que algún muñeco que tiene uno de los personajes importantes en la trama en el presente. Es agradable encontrarse con buenas películas que, aunque no te vayan a cambiar la vida, dejan claro lo que son, lo que quieren, y lo que ofrecen.

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