Thor El Mundo Oscuro, llora, Branagh, llora

OdinEs increíble como una mala elección de director te puede echar abajo un proyecto millonario. Algo así le sucedió a la primera entrega de Thor, rodada bajo las ordenes del obsesivo Kenneth Branagh. El británico consiguió que todo el drama de las deidades fuese más shakesperiano de lo que debería, y las escenas de acción se las dio al becario. Eso, sumado a una historia que parecía un remake de la He-Man de Dolph Loundgren hicieron de la primera entrega una película, más bien, olvidable. Pero claro, la maquinaria de hacer billetes de Marvel/Disney no puede parar, y además tienen que preparar el camino para Los Vengadores 2. Así que la secuela del Dios del Trueno cayó en manos de Alan Taylor, alguien que apenas ha hecho cine, pero que no ha parado de hacer televisión; Lost, Game of Thrones, Roma, Los Soprano, Deadwood, Carnivale… con un cambio de rumbo así era difícil empeorar lo que había, así que puedo decir que Thor El Mundo Oscuro supera clarísimamente .

La historia es más interesante que la de la primera entrega. Resulta que hace mucho tiempo, hubo una guerra con unos elfos oscuros (no, no estoy en la Tierra Media) que tenían un elemento superpoderoso llamado Eter, perdieron la guerra y les dieron por desaparecidos. A partir de ahí la vuelta de estos seres sirve para desarrollar Asgard de una forma mucho más interesante de lo que lo habían hecho hasta ahora. Se establecen bien las relaciones entre deidades y se ve que tienen capas, no de las de llevar en la espalda solo, sino de profundidad. En cierto modo es lo mismo que ocurre con los Dioses Griegos, solo que hasta ahora este aspecto humanizador no habían sabido reflejarlo en las películas de Marvel más allá de la forzada relación entre Thor y Jane Foster. Hablando de la cual, la trama de los terrícolas es el punto débil de la película.

Chris Hemsworth se ha hecho con el papel de Thor totalmente. Si en la primera no estuvo bien dirigido, y en Los Vengadores le dieron poco peso, aquí se luce. Tom Hiddleston está en su línea, es decir, muy bien también. Natalie Portman, jamás pensé que diría esto, pero no pasa de correcta, sí, es muy mona y llena la cámara, pero no encaja en la película. El gran acierto de la película es que, por fin, Anthony Hopkins tiene un papel relevante, no solo el cameo caro de la anterior entrega. Aquí Odín tiene mucho que decir, y tiene una presencia en pantalla impresionante. Idris Elba es otro al que han aprovechado por fin. Destacable también es el papel de René Russo, y algo menos el de Christopher Eccleston. El que fuera Noveno Doctor es el malo de la película, y es francamente olvidable su papel.

Por lo demás, la película está bien dirigida, intercala bien los momentos dramáticos con los de acción, y por supuesto con los de humor. Ese es otro de los grandes aciertos, heredar en cierta forma ese aire Whedon y hacer ver al público que una película puede ser graciosa a ratos sin caer en la pesadez repetitiva de Tony Stark. La banda sonora es discreta, los efectos correctos, y la ambientación adecuada. Es interesante que todo transcurra en Londres, le da un cambio de aires y lo acerca a más gente. Parece que por una vez, Doctor Who aparte, los ataques a la Tierra no empiezan por Nueva York.

En definitiva, Thor El Mundo Oscuro es de lo mejorcito que ha hecho Marvel últimamente. Le da una patada en la boca tan fuerte a Ironman 3 que hace albergar esperanzas en que Los Vengadores 2 no sea otro “Tonyfest” como la primera, sino que se repartan más los momentos importantes los personajes. Lo único que le falta a la franquicia, ahora mismo, es despegarse más de la tierra, puesto que este nuevo enfoque de Asgard limpia toda la roña que dejó el cansino de Kenneth Branagh. Habrá que ver lo que tiene Marvel que ofrecer en el futuro próximo, pero por lo pronto, parecen, que las tornas cambian.

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