Carrie (2013), Carrie para tontos

carrie-posterTengo que confesar que nunca he leído nada de Stephen King, así que cuando critico una película basada en alguna obra suya no estoy influenciado sobre la fidelidad o no la obra original. Dicho esto, sí he visto muchas producciones audiovisuales basadas en sus novelas. Una de mis preferidas es Carrie, dirigida en 1976 por Brian DePalma. Aquella película estaba dirigida de forma inteligente, dejaba caer los detalles importantes hasta que en, su momento justo, se mostraban al espectador. DePalma trata al espectador como un ser inteligente, al que no hay que darle todo hecho, además se notaba que era una obra suya con una dirección impecable. Con estos antecedentes llegamos al a versión que nos ocupa de la película, dirigida en 2013 por Kimberly Pierce. Sobre ella hay que decir dos cosas; es el mejor remake de una película de terror desde La Matanza de Texas y a la vez es tan simple y evidente que resulta innecesaria.

Si tenemos que destacar algo positivo de la película es, sin lugar a dudas, su reparto. Cloë Grace Moretz lo hace realmente bien, quizá un poco por debajo de lo que logró Sissy Spacek  en su día pero no desmerece. Julianne Moore se come la pantalla, el papel de madre talibana cristiana lo clava. Judy Greer hace un papel muy interesante como la profesora del instituto, sobre todo teniendo en cuenta que no es su registro habitual. El resto del reparto más o menos bien, sobre todo Gabriella Wilde, pero por el lado masculino del reparto los actores que hacen de Billy y Tommy no están a al altura de lo que hicieron Travolta y el rubio aquel de El Gran Héroe Americano.

El problema de la película radica en que es excesivamente explicativa. Desde el comienzo se ve que Carrie tiene unos poderes capaces de hacer que Charles Xavier quisiera ficharla para los X-Men. Por si las muestras evidentes de poder no fueran suficientemente explícitas, Carrie se pasa media película leyendo libros sobre telekinesis. El trato de los personajes secundarios también es demasiado claro. En la versión de DePalma cuesta saber si las intenciones reales de Sue son las mismas que las de la antagonista, Chris, en esta versión queda claro desde el inicio quienes son los buenos y los malos.

La dirección es correcta, sin más. No arriesga, no se moja, va a lo seguro y es impersonal. Es difícil juzgar a una película por sí misma cuando estás a la sombra de un clásico como el de los años 70, pero baste como ejemplo la escena de la menstruación en la ducha; en la primera ves que Carrie está realmente desconcertada y aterrorizada por el destrozo psicológico que le ha hecho su madre al ocultarle estas cuestiones de la naturaleza humana, mientras que en esta versión todo parece sacado de un episodio de Gossip Girl. Otro de los problemas que sufre la dirección de la película es que, a falta de un estilo personal, abusa de la espectacularidad en según que tramos. Vamos, que al final hay escenas propias de una película Marvel a pequeña escala.

En definitiva, la versión de 2013 de Carrie puede estar bien para quienes no hayan visto la original o quienes gusten del cine simplificado. No es una mala película, no se hace larga, no aburre y es correcta, pero claro, no deja de ser un remake inferior. Siendo positivos, entre el reparto y alguna cosa más se puede salvar, lo que no quita que resulte a todas luces innecesaria. Esta moda constante de remakes de películas que no tienen todavía ni cuatro décadas empieza a ser preocupante, no ya por la falta de ideas actual, sino porque aleja al espectador de conocer clásicos imprescindibles, y la versión de Carrie de DePalma, dentro de su género, lo es.

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