Archivo de la etiqueta: Cine

X Files Creer es la clave (I Want to Believe)

Creer

Tras meses de espera llegó la segunda película de Expediente X, titulada en España como “X Files; Creer es la clave”, que digo yo, que cuesta dejar el título entero en inglés antes que realizar traducciones que duelen a la vista. Cuando se retoma una historia y unos personajes que llevan 6 años en barbecho, uno espera que sea algo completamente inolvidable, pero suele ocurrir como con Indiana Jones IV, que se te queda el cuerpo en un estado que ni uno mismo sabe muy bien definir. La película, o episodio de hora y cuaerenta y cinco minutos, deja frío a quien no ha seguido la serie, es lenta, le falta ritmo, y el guión no es ni de lejos el mejor que ha dado la franquicia en episodios autoconclusivos. Para algunos de los que hemos seguido la serie, en mi caso como seguidor, esta película es algo que agradeces, pero que sabes que podría haber dado mucho más de sí.
Sigue leyendo X Files Creer es la clave (I Want to Believe)

La Niebla, de Stephen King

Nunca he sido un seguidor de la obra literaria de Stephen King, más que nada porque nadie me ha prestado un libro suyo y el hecho de arriesgar con según que autores me parece arriesgado, sobre todo cuando su producción bibliográfica es tan basta. Por otro lado, he visto alguna que otra adaptación de su obra al cine. La última ha sido La Niebla, adaptada y dirigida por Frank Darabont. La película mezcla dos tipos de terror, el psicológico y sociológico, en los que sobresale, y el explícito que recurre a “monstruos”, aunque más que para asustar al espectador asusta a los personajes y refuerza el aspecto de terror psicológico, del miedo a lo que se desconoce, a lo que no se puede ver, a lo que esconde La Niebla.
Sigue leyendo La Niebla, de Stephen King

Iron Man; cuando Marvel encontró el camino

Es innegable que gracias a la película de X Men en el año 2000 se inició una nueva era en el cine basado en cómics. En los 70 la clave fue Super Man, a finales de los 80 el gótico colorista Burton marcó un momento importante con Batman, los 90 fueron años oscuros (sobre todo por culpa de patanes como Joel Schumacher), pero pero por suerte todo eso pasó y se inició la gran época de súper héroes en pantalla, o no. Lo cierto y lo real es que las adaptaciones de Marvel han dejado bastante que desear, sobre todo por “joyas” como la saga Spiderman, que se diferencia de los telefilmes setenteros en el presupuesto,  por no citar engendros como X Men 3. Pero al final de la travesía había luz, ha tenido que ser la propia Marvel quien produzca algunas de sus licencias para poder sacar algo decente, como es el caso de Iron Man.

 

El cómic protagonizado por Tony Stark nunca ha sido uno de los buques insignia de la empresa, es cierto que siempre ha gozado de cierta popularidad, pero está en un segundo plano, como casi todos los Vengadores. Pero esto se debe sobre todo a preferencias del público, puesto que Tony Stark es un personaje apasionante y bastante más complejo y carismático que el llorón de Peter Parker. Pero dejando comparaciones a un lado, Iron Man es una película entretenida que cumple bien su función, no pretende ser el Padrino IV, pero su fin lo cumple con creces. Puede parecer fácil que una película en la que hombres con trajes robóticos vuelan sea entretenida, pero no hay más que ver cosas como Superman Returns para darse cuenta que no basta con cosas que vuelen.

Sigue leyendo Iron Man; cuando Marvel encontró el camino

Sweeney Todd; el barbero diabólico de la calle Fleet

Cuando uno va al cine a ver la obra de un director sabe más o menos con lo que se va a encontrar. Cuando la película que se va a ver es de Tim Burton, lo raro es que uno encEjemplo de cuatricom�auentre algo medianamente distinto a lo que ha hecho durante toda su filmografía, y el caso de la película que nos ocupa, Sweeny Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet, no encontramos nada que no hayamos visto antes.

 

Lo primero que encontramos, además de su cuatricomía de colores (no hay quien lo saque del blanco, el negro, el morado y el rojo), es que es un musical, cosa nada novedosa puesto que Pesadilla Antes de Navidad en cierto modo ya lo era, por no hablar de más de una escena de Charlie y la Fábrica de Chocolate. Dejando a un lado que es una adaptación de un musical, el repertorio de canciones es muy limitado, la obra se sostiene casi en cuatro temas que varían minimamente, además de que solo tiene un par de escenas propias del género, dónde la acción se proyecta en la mente de los personajes. Sobre las voces, aceptables, nadie del reparto va a ser el próximo Pavarotti, pero tampoco es que sean Tamara.

Sigue leyendo Sweeney Todd; el barbero diabólico de la calle Fleet